Nacido en El Pireo el 4 de julio de 1922, mostró desde niño gran facilidad para el dibujo y la pintura, y terminó sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de Atenas con un primer premio.
Se instaló en España en 1953, becado por la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Allí desarrolló lo esencial de su carrera y llegó a ser considerado un artista español; en 1961 recibió el Premio de la crítica del Ateneo de Madrid.
Evolución artística
Dimitri Perdikidis nace en El Pireo, Grecia, en 1922.
Pasa su infancia y juventud en Grecia comenzando a pintar desde muy joven. Estudia en la Escuela de Bellas Artes de Atenas (1950–53), donde recibe una educación académica. Consigue una beca del gobierno español para estudiar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, atraído por la fuerza y la maestría de pintores como Goya, Velázquez, Solana, etc. Acude a España en 1953 y deja tras de sí una Grecia devastada por la ocupación alemana y la posterior guerra civil, situaciones que le marcaron toda su vida.
Coincide en San Fernando con la mayoría de pintores españoles que participarían intensamente en el proceso de renovación estética de las décadas posteriores en España: el informalismo en Madrid (Saura, Millares y el grupo El Paso) y la sensibilidad que manaba desde Barcelona a través del grupo Dau al Set (Tàpies, Cuixart, etc.).
Pasa una temporada en Cuenca, ciudad a la que se vincula tanto emocional como artísticamente, y realiza su primera exposición en 1954.
Tras una etapa corta relativamente naturalista con infiltraciones mágicas, surrealistas y expresionistas, cultiva un tipo de neofiguración fluctuante en la que, sobre magmas en movimiento, emergen vigorosas figuras humanas idealizadas creadas a grandes trazos. Desde sus primeras exposiciones recibe el apoyo caluroso de la crítica española más atenta a las transformaciones artísticas.
Sus primeras exposiciones individuales se realizan en Madrid — Dirección General de Bellas Artes (1957), Sala Bucholz (1958), Sala Neblí (1960) — y en Londres, en la Sala Woodstock (1960). Gana el Premio Nacional de Grabado en 1958.
A partir de 1960 renuncia a cualquier tipo de pretextos objetivos y se vuelca de forma intensa y apasionada en la abstracción. Trabaja con libertad y progresiva maestría, cargada de sugerencias poéticas y evocaciones arcaizantes, como si brotaran de un inconsciente colectivo griego. Realiza obras de gran belleza en las que se integran signos de la Grecia clásica. Participa en el Pabellón Español de la VI Bienal de São Paulo (1960). Presenta su obra en 1961 en el Ateneo de Madrid, donde recibe el premio de la crítica junto con Barjola. Realiza exposiciones internacionales y recibe el premio internacional de pintura abstracta (medalla de plata) en Lausana. Presenta su obra en Berlín, Londres y en la Feria Internacional de Nueva York en 1962 (Pabellón Español). Gran parte de su obra de aquella época se encuentra en colecciones y museos de Estados Unidos. Mantiene sus vínculos con Grecia realizando una exposición en el Athens Hilton en 1963. En 1964 participa en el Pabellón Español de la XXXII Bienal de Venecia y en la Galería Juana Mordó en 1965.
Hombre inquieto, insatisfecho y explorador perpetuo, inicia un proceso de transición a partir de la abstracción que en 1966 culmina con la exposición en la Dirección General de Bellas Artes, donde amalgama las experiencias previas en el trabajo con la materia con la introducción de figuras insinuadas cargadas de connotaciones míticas (Torso, Centauro, París y Elena). Aquí se observa una exploración del pathos, un sentido trágico de la existencia y la violencia en equilibrio sutil que produce un choque intenso en el espectador.
En 1966 también participa en el Pabellón Español de la XXXIII Bienal de Venecia.
Pintor aparentemente instintivo pero depurado, comienza a introducir el collage, figuras y rostros humanos integrándolos con una maestría que sorprende: cuadros fríos pero cargados de pasión en los que permanece la evocación mítica y reflexiones existenciales con tintes expresionistas. Presenta esta obra en el Ateneo de Madrid (1967), Museo Rath de Ginebra (1967), Bruselas (1968) — con obras en el Museo de Bellas Artes y en el de Ixelles — y en Los Angeles, California (1969).
A partir de 1970 se produce un enfriamiento en su pintura vinculado a la realidad social y política del momento. Inicia un trabajo realizado con aerógrafo y reproducciones fotográficas, donde se observa una combinación entre el constructivismo como fondo y la figuración narrativa. Hace uso de la fotografía y de las imágenes omnipresentes en los medios de comunicación, rescatando el sufrimiento humano, el dolor y la angustia. Su pintura adquiere un contenido social cada vez más intenso en el que se observa una ira contenida. Presenta su obra en Chipre (1970), en la Galería Seiquer, Madrid (1971 y 1973), en la Galería Nova, Barcelona (1973), en la Galería Tecnic, Atenas (1974) y en la Galería Desmos, Atenas (1975 y 1977). Participa en 1978 en la exposición colectiva Panorama 78 en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid.
Durante esa época, dada su profunda amistad con el poeta Yanis Ritsos, realiza una serie de diez serigrafías para ilustrar un libro de poesía titulado Grecidad. La obra es traducida al español por su mujer Elena Perdikidis y se publica junto con las serigrafías en la editorial Visor, Madrid.
Agotada ya la experiencia del realismo crítico, coincidiendo con la transición española y las transformaciones sociales subsiguientes, su exposición de 1980 en la Galería Ynguanzo, Madrid, marca una transición hacia la abstracción rica en sugerencias. Se produce la fusión de muchos elementos estructurales y formales que definían sus épocas anteriores, con obras influidas por el constructivismo donde se incorporan elementos maduros y depurados de las experiencias previas en el campo de la abstracción. Explora durante esta década las posibilidades multidimensionales de la obra pictórica realizada en madera, de las que por desgracia quedan muchas inacabadas por su muerte repentina. Aunque se sentía profundamente vinculado a España, decide pasar sus últimos años en Grecia y volver a la tierra que le vio nacer tras el fallecimiento de su mujer. Sus últimas exposiciones las realizó en diversas galerías de Atenas (1985–1989). Falleció en Atenas en diciembre de 1989, acordándose siempre de su periplo español. Una de sus obras fue incluida en la exposición Madrid años 60 en la Sala de Exposiciones de la Comunidad de Madrid.
Fotos
Fotografías del pintor, su familia y amigos.
Premios
1958 1er Premio Nacional de la Escuela de Artes Gráficas de Madrid.
1961 1er Premio de Pintura de la Asociación Española de Críticos de Arte.
1961 Medalla de Plata de Pintura, International Prize of Abstract Art, Galería Kasper, Lausana.